Son las 12 de la mañana del martes 15 de Mayo. Es una hora especial para los videojugadores, si no del mundo, al menos de PC. Hoy es el día (o la noche) que estrena Diablo III. Una de las secuelas más esperadas y también una de las más atrasadas. Vamos, que Blizzard nos las debe desde 2000. Siendo así, no puedo esperar un minuto más. Tengo que jugarlo, tengo que ver cuál es la razón por la que tantos jugadores incluso se han tomado el día para jugar.
Pero llegan las 12:01 y, al tratar de conectarme, nada. Los servidores están en mantenimiento, dice.
Hay una cosa que hay que entender acerca de los videojuegos. Como las películas, nunca serán tan jugados como la primera semana de su lanzamiento. Es el momento pináculo de todo juego, esas primeras horas en que está al aire. Siendo así, es más que un poco decepcionantes que son las 12:01 y nada. Pero un detalle: el estreno del juego es a la hora del pacífico. Es decir, dos horas después del horario de México. Lo que pondría al estreno de Diablo III a las 2:01 de la mañana de México. Las 12 de la noche es aún un tiempo razonable. Las 2 de la mañana, no tanto. Hay que tomar una decisión.
Bueno, y a todo esto, ¿por qué es necesario el servidor? Porque no puedo jugarlo ya, como se debe, a las 12:01 de la noche de mi país. Siendo que aquí ya es el día del estreno. ¿Por qué tengo que esperar a que sea tal o cual hora en otro país? ¿Por qué tengo que conectarme a un servidor, en todo caso, para un juego de un solo jugador?
Es algo imposible de ignorar. Como Ubisoft antes que ellos, Blizzard tomó la decisión de implementar algo que llamaremos DRM Siempre en Línea. Es decir, el juego está protegido (DRM) de modo que es imposible jugarlo a menos que estés conectado al servidor de Blizzard. Así es, aunque no vayas a jugar con nadie más que contigo mismo. Hay muchas razones para ello, piratería, hackers, dinero, etc. Pero eso a ti, como consumidor, no te interesa. Lo que tienes que saber es que si estás de viaje, no puedes jugar Diablo. Si se te fue el Internet, no puedes jugar Diablo. Si tu compañía de Internet está en mantenimiento, no puedes jugar Diablo. Y sí, si los servidores de Blizzard fallan, no puedes jugar Diablo. Y dentro de 10 años cuando Blizzard decida apagar los servidores, tampoco podrás jugar Diablo III (pero sí Diablo II).
Eso es precisamente lo que pasó el día del estreno. Decidí que las 2 de la mañana era demasiado tiempo a esperar para jugar un videojuego, incluso Diablo, y me fui a dormir. Pero desperté temprano (algo que nunca sucede en mí) y jugué Diablo. Sin problema. Me conecté creé un personaje (en el servidor equivocado, pero más de eso al rato) y jugué durante media hora. Sin embargo, era martes en la mañana, y había mails que checar. Me desconecté.
Y no me pude volver a conectar en todo el día.
Si hubiera pagado por este juego, lo habría devuelto en el acto (algo que mucha gente hizo). Por más bueno que sea un título, es imperdonable que, por causas ajenas a ti mismo, no puedas jugar un videojuego por el que ya pagaste. Sí, imperdonable.
Pero bueno, la mayoría de la gente tiene más paciencia que yo, y la mayoría de la gente esperaba este juego con más ansias que yo, así que aquellos que esperaron durante 12 años por la secuela, maldijeron durante todo el día y luego pasaron a otras cosas.
Al día siguiente las cosas estaban más calmadas. Las personas que se habían tomado el día para jugar Diablo tuvieron que regresar al trabajo, lo que dejó los servidores más libres. Después del increíble fracaso del lanzamiento, ver que el juego funcionaba al día siguiente me hizo olvidar la mayor parte de mi indignación, aunque debo admitir que seguía sin comprender el porqué de tanto fanatismo hacia la serie. ¿Por qué tanto, tanto amor?
El juego abre con un cinemático (el cual podías ver incluso sin conectarte al servidor, ¿hurra?). Leah, una mujer joven con aire de importante, la dramática caída de un cometa sobre una catedral, un tío sabio y viejo que seguramente sabe más que todos los otros personajes juntos, y con toda seguridad destinado a morir (no les diré si tuve razón en mi primera impresión o no, ¡spoilers!).
Ahora debes escoger a tu personaje. Son 5 distintos tipos. Cazador de Demonios, Bárbaro, Mago, Brujo y Monje. Si alguna vez has jugado Skyrim, o prácticamente cualquier otro RPG, todas estas clases te parecerán conocidas. En la pantalla de inicio puedes ver una pequeña animación de cada una, ayudándote a escoger qué tipo de personaje quieres, ¿uno rápido y ligero? ¿fuerte pero lento? ¿con gran cantidad de ataques? A diferencia de otros juegos, hechos para jugarse una vez y olvidarse, Diablo III es el tipo de juego que te incita a probarlo con distintos personajes y distintos tipos de armas y ataques. Es por eso que tienes la posibilidad de crear hasta 10 héroes distintos. Todos ellos comparten oro, y pueden cambiar ítems entre sí, lo que aumenta mucho la rejugabilidad y también la atención que le pones a otras clases, no sólo la que estás usando en ese momento.
Yo escogí Witch Doctor para mi primer héroe. Mujer. ¿Por qué? Principalmente porque sentía que ya había jugado con el resto de los personajes en algún momento de mi vida, y el Witch Doctor en cambio, se sentía nuevo, interesante. Algo que no vemos comúnmente en otros RPGs. Además su acento me pareció cool.
Si vienes a jugar Diablo esperando una gran variedad entre historias de acuerdo a tu personaje, como sucedió en Dragon Age Origins, estarás muy decepcionado. El cinemático inicial cambia ligeramente entre ellos, pero no de una manera sustancial o importante. Así que escoge no de acuerdo a qué tan interesante crees que vaya a ser la historia de cada personaje, si no qué tan cool son sus ataques. De otro modo, you are gonna have a bad time.
Mi pequeño Witch Doctor nivel 1 pronto estaba lanzando dardos venenosos y alzando perros zombie de la tumba. Así que sí, el Witch Doctor es algo así como un necromancia de la jungla. Conforme vas avanzando de nivel, se abren más habilidades, las cuales puedes asignar a distintos botones del mouse y del teclado. Por default, Diablo III utiliza 1, 2, 3 y 4, además de los botones del ratón. Por fortuna, puedes cambiar estas asignaciones como tú prefieras. Siendo que Diablo III es un juego de acción en que cada segundo cuenta, vas a querer encontrar esos botones fácilmente sin tener que ver el teclado (autoconsejo).
Pero no hay otra manera más de decirlo. Diablo III es un juego basado en el spam. Así como en spamea a tus enemigos con el mismo ataque todo lo que puedas (usualmente el botón izquierdo del ratón) mientras ocasionalmente utilizas el resto de los ataques. La estrategia es mínima – trata de que no te peguen, huye, cúrate. Uno pensaría que un juego basado en una jugabilidad tan simple no sería interesante. De hecho, eso es lo que yo pensé .
Hasta que pasaron 6 horas y seguía jugando, claro.
Así que algo, algo tiene.
A pesar de todas mis quejas acerca de que tengas que estar conectado permanentemente a Internet para jugarlo, esto tiene algunas ventajas. Principalmente que puedes invitar a otros a jugar en tu juego con un solo botón. Puedes abrir tu sesión al público para que otros jugadores lleguen, te ayuden a matar a tus enemigos, dejen loot que ya no quieran, se vuelvan a ir. Entre más aliados tengas más fuertes se vuelven los enemigos, y aunque aún no lo he comprobado, sospecho que también el loot es mejor. Pero este juego no es Journey, así que no esperen sentir ninguna conexión emocional a estos jugadores extraños que llegan a tu juego. Se siente un poco como si abrieras la puerta de tu casa a algunos extraños para que tomaran todo lo que quisieran, y a veces también te ayudaran a pintar la casa. If they feel like it. O quizá es sólo mi comportamiento antisocial hablando. En cualquier caso, sospecho que será mucho más divertido jugarlo con los amigos que ya tienes. Quizá debas empezar a convencerlos desde ahora, pues a 800 pesos, no es exactamente barato.
¡Gráficas! ¡Sonido!
Hay que tomar en cuenta que el nivel de las gráficas variará mucho dependiendo del poder de tu computadora, y de tu configuración. Una computadora más rápida es mejor, pero eso no quiere decir que no puedas jugar Diablo con la computadora que ya tienes. De hecho, es muy flexible y eso se agradece mucho. Con decirles que mi MacBook Air de 1.7Ghz y 4GB de memoria puedes con él, ya es decir mucho. En ese sentido, muchos muchos puntos para Blizzard, que no olvidan que no todos sus jugadores pueden actualizar su tarjeta de video cada vez que sale un nuevo juego.
Dicho esto, Diablo III tiene un feel muy a la World of Warcraft. Más que realismo, Diablo III tiene personajes y enemigos ligeramente caricaturizados, que funcionan mejor en la perspectiva top-down que utiliza este juego. Y aunque no puedes ver mucho detalle en los enemigos, principalmente porque aparecen muy pequeños en la pantalla, cada uno tiene una personalidad distintiva. Y una ventaja de que sean tan pequeños es que pueden aparecer muchos de ellos en pantalla, lo que hace más interesante el juego.
Por otro lado, si escucho a mi Witch Doctor escupir sapos una vez más, voy a tener que matar a alguien. No, no soy fan del sonido. La música es suficientemente dramática, pero ya que este juego está basado en la repetición, la vez número 1,500 que escuches a tu personaje (el que sea) producir el mismo sonido una vez más, tu también querrás matar a alguien. Por otro lado, algunas de las actuaciones de voz dejan mucho que desear, particularmente la de la Enchantress, que parece ser la misma mujer que todas las demás, sólo pretendiendo que es una niña de 15 años, castigada y haciendo berrinche. Otras actuaciones de voz igual se sienten forzadas, caricaturizadas. Y nada de eso es ayudado por una narración y diálogos más bien mediocres. No, uno no juega Diablo por ninguna de estas razones, definitivamente.
Si eres una fanático de la serie, ya sabes a qué vienes. ¡El loot! Es pronto para juzgar al mercado y la casa de subastas, pero si eres fanático del Diablo y de esas personas que debe tener la mejor armadura de todas, entonces te gustará saber que existe la opción de comprar y vender cosas con dinero real. Es por eso que es importante que te fijes en qué servidor creas tu personaje, pues dependiendo del servidor en el que estás, será la moneda con la que compras y vendes cosas.
Pero si es la primera vez que juegas y no tienes ninguna conexión emocional con el juego, yo te recomendaría esperar un rato para ver si baja de precio. No es el mejor juego del planeta, ni es revolucionario, ni innovador. Pero es divertido, entretenido y seguro le sacarás muchas horas de juego. Si consigues a alguien que juegue contigo, aún mejor. Ten un poco de paciencia, espera a que se llenen los servidores, se estabilicen, a Blizzard dejen de caérseles las cosas, y ahorra un poco de dinero llegando sólo un poco tarde a la fiesta.



