Hombres de Negro 3 (Men in Black III)
- Dirección: Barry Sonnenfeld.
- Guión: Etan Cohen, David Koepp, Jeff Nathanson, Michael Soccio. Basada en los cómics de Lowell Cunninham.
- Producción: Laurie MacDonald, Walter F. Parkes, Steven Spielberg, G. Mac Brown.
- Reparto: Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Emma Thompson.
Hace 14 años el mundo fue salvado ante la amenaza de una cucaracha gigante obsesionada con encontrar una pequeña galaxia. 5 años después una letal alienígena disfrazada de una sexy modelo de lencería puso en peligro a la raza humana. Hoy la amenaza vuelve encarnada en un despiadado monstruo con estilo de motociclista que lleva el problema a un nivel un poco más complejo: el viaje en el tiempo.
Los agentes J (Smith) y K (Jones) siguen haciendo una mancuerna extraordinaria para proteger al mundo de la escoria del universo; sin embargo, K sabe que algo anda mal. Un peligroso convicto extraterrestre conocido como Boris el Animal (Jemaine Clement) y eterno rival de K escapa de su cautiverio y busca al agente para cobrar venganza, pero de una forma muy original. K desaparece de la faz de la tierra; J descubre que el villano viajó en el tiempo para asesinar a su rival en el pasado y ahora deberá seguirlo para evitar que Boris elimine a su muy rejuvenecido compañero (Brolin).
Es probable que la siguiente declaración haya pasado por mi mente debido a varios factores. El primero de ellos, que la primera parte la hemos visto todos n cantidad de veces en la televisión pues salió hace ya muchos años y nos la sabemos de memoria al derecho y al revés. El segundo, que la secuela resultó tan mala que poca gente en la acutalidad sabe de qué se trataba (si es que la llegaron a ver). Sin embargo, creo que muchos estarán de acuerdo conmigo: MIB 3 es la mejor de toda la saga, ligeramente por encima de la original.
Barry Sonnenfeld llevaba 6 años sin escribir su nombre en la pantalla grande y ahora regresa de forma triunfal, posiblemente con la mejor película de su carrera, considerando que sus trabajos son pocos y nunca han sobresalido más que en el terreno del cine geek y el cine de culto. No obstante, en MIB 3 logra una historia visualmente poderosa y sentimentalmente entrañable. Muchos directores abusan de sus sellos distintivos porque se ven cool, pero llegan a cansar al espectador (eso es un mensaje para Michael Bay y sus giros de 1450º). El recurrende de Barry son los movimientos de cámara de arriba a abajo que logra administrar muy bien y contribuyen a darle mayor atractivo al look de la cinta.
Sin duda, de lo mejor que encontrarán será la actuación de Josh Brolin. No solo es idéntico a Tommy Lee Jones en lo físico, sino que además hace un copy-paste de los gestos, ademanes y el acento sureño que caracteriza a su personaje. La diferencia está en que, siendo los años sesenta y K un agente con poco tiempo en el negocio, su espíritu es un tantito más jovial (nada más tantito). La química con Will Smith, quien también hace un muy buen trabajo, funciona igual de positivo que con su yo del futuro. Además conocemos a una de las mejores adiciones a este universo, un excéntrico y acelerado personaje de nombre Griffin (Joaquin Phoe… digo, Michael Stuhlbarg) que es capaz de visualizar la infinita cantidad de futuros alternativos al mismo tiempo, dependiendo de lo que vaya sucediendo en el momento.
Todo lo que vemos en pantalla, fuera de los actores y las locaciones ya existentes, es trabajo del extraordinario Bo Welch, quien logra hacer un excelente contraste entre las oficinas de MIB en el la década actual y los cuarteles en 1969. Éste es otro de los elementos que más sobresalen en la cinta. El uso de 3D es otro de los factores, pues Sonnenfeld llega a aprovecharlo al máximo en un par de ocasiones y regularmente en la gran mayoría. Aunque no aporta nada extraordinario, le da una buena apariencia.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. A pesar de que hay muchos puntos positivos por explorar, existen un par de inconvenientes un poco grandes. Por alguna extraña razón, las tres cintas comienzan con un villano prometedor pero no logran concretar su maldad en el climax. En el caso de MIB 3, tenemos un potencial archinémesis que progresivamente va cayendo hacia el nivel de un malechor cualquiera. Además hay algunas otras inconsistencias en el pasado amoroso de K que chocan con lo que se plantea en la primera entrega.
Tengamos en cuenta que el guión pasó por 4 manos distintas. Etan Cohen (no confundir con uno de los hermanos Coen, Ethan) escribió el primer tratamiento, que pasó después por la pluma de David Koepp. Jeff Nathanson se encargó de hacer ajustes en las secuencias de viaje en el tiempo, lo cual es un completo acierto pues dichas partes transcurren de una forma impactante y muy divertida. Smith trajo a su casi guionista particular Michael Soccio para que resaltara un poco más los chistes y las apariciones del actor, resultando en bromas muy similares a lo que hacía en The Fresh Prince of Bel-Air mofándose de su color de piel. A pesar de ello, es un guión sólido, con un buen ritmo y con grandes momentos (*guiño*, lo entenderán cuando la vean).
MIB 3 no pretende ser la lectura más brillante de los últimos tiempos, pero le da ese toque de complejidad que hacía falta para volverla una película de ciencia ficción distinguible. Le inyecta un nuevo aire a la saga que se había fugado después de fracasar con la anterior. Se aprecia por fin como una franquicia madura que nos recordará lo contentos que salimos del cine cuando vimos la primera, tal vez un poco más. Aquellos gustosos de las historias de viajes en el tiempo encontrarán una delicia el hacer la retrospectiva y atar los cabos entre ambas (true story).
Aquí en ENTERmedia consideramos hace tiempo a MIB 3 como una de las películas más esperadas del año. Las buenas noticias es que no nos decepcionó. Vamos, ¡hasta la canción de Pitbull está buena! Y eso ya es mucho qué decir.
¿Irán a ver la película? ¿Ya la vieron? ¿Coinciden con nosotros? ¿Les ayudamos a decidirse verla o no verla?
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