Eduardo Rangel es un joven como muchos que estudia, convive con sus amigos y básicamente lleva una vida normal. Proveniente de Monterrey, Nuevo León, actualmente reside en la Ciudad de México y ha hecho toda una vida aquí. No obstante, también forma parte de este fenómeno cinematográfico y cultural. Todo comienza hace tiempo en una galaxia no muy lejana.
Eduardo también es conocido como Darth Tephros, fiel soldado del Puño de Darth Vader, grupo conocido oficialmente como la Legión 501. Su número de identificación es TB-5340 dentro del Mexican Garrison de la Legión. Se trata el batallón más audaz del Imperio Galáctico. La Legión 501 no es cualquier grupo de fans. Son fans hasta los huesos de Star Wars, donde los verás asistir a distintos eventos vestidos de oficiales, soldados, guardias imperiales y hasta del mismísimo Darth Vader o el Emperador Palpatine. Como todos los fans, Eduardo tiene su propia historia de iniciación.
Soy fan desde 1997 que se reestrenó. Todo comenzó porque mi mamá la vio en el 77 y le gustó mucho. Cuando se reestrenó, ella quería verla de nuevo y me llevó. Desde entonces empezó mi afición.
Resulta curioso ver que fue su madre y no su padre el que lo inició en esta cultura, dominada en su mayoría por el género masculino.
Para muchos, Star Wars es más que una película o un universo ficticio.
Mi personaje favorito es Luke por todo lo que enfrentó, cómo fue evolucionando poco a poco y el camino que recorre para convertirse en el héroe. [...] creo que todos tenemos un poco de Luke dentro de nosotros. Tenemos siempre problemas que enfrentar y que nos hacen crecer personalmente, y cada quien tiene un camino diferente, pero al final luchamos por lo mejor.
Eduardo conoció la Legión 501 durante una convención de Star Wars que aconteció en el World Trade Center en la Ciudad de México, allá por el lejano año de 2006, cuando aún contaba con unos 16 o 17 años. No obstante, no podía entrar sino hasta que cumpliera la mayoría de edad. Eso no lo detuvo y comenzó a trabajar de inmediato en su traje para tenerlo listo en el momento indicado. Le llevó un año terminar su uniforme de Guardia Imperial, tiempo que tuvo que administrar entre escuela, amigos y familia. Finalmente, ingresó a la Legión cuando cumplió los 18. Contrario a lo que podría uno pensar, lo más complicado en el proceso no fue precisamente el casco.
Hay muy pocas referencias visuales de las botas y pues había que mandarlas a hacer, y era lo único que me faltaba para terminarlo.
Eduardo es un gran fan de Star Wars, pero hay otras razones más por las que decidió entrar a este famoso grupo.
Me motivó el poder convivir con gente que tenía la misma afición que yo y que aparte no sólo sería el gusto por una película, sino que también hacíamos algo que le daba felicidad a otras personas con eventos altruistas.
La Legión 501 no sólo reúne a fans de la saga para convivir en eventos especiales como lanzamientos de figuras, expocisiones y relacionados; sino que además realizan obras de beneficencia como visitar casas hogar, entregar juguetes en Navidad y Día de Reyes, y visitar hospitales entre varias otras. Tal vez el malvado Emperador Palpatine no lo hubiera autorizado dentro de su universo, pero afortunadamente esto es la vida real y las cosas funcionan distinto. Incluso Eduardo, aunque aún lo ha podido asistir a un evento de los grandes como la Celebration, recuerda con mucho cariño una de esas visitas altruistas.
El evento que me dejó una experiencia muy chida fue una visita al hospital Shriners para Niños de México. Realmente fue un momento muy emotivo. Los niños estaban muy emocionados y muy felices de vernos. Fue algo muy, muy chido.
Respecto a nuestra homenajeada saga de hoy, nuestro entrevistado resalta la importancia que tiene no sólo para él, sino para todo el mundo.
Para mí, la saga es algo que ha marcado más de la mitad del tiempo que he vivido, y así como me marcó a mí, ha marcado a una cantidad impresionante de personas en todo el mundo. Marcó la historia del cine. Es una saga muy fuerte, el concepto de espiritualidad que maneja es impresionante.
De las 6 partes de la historia, su favorita es el último capítulo: Star Wars, Episode VI: Return of the Jedi. Siendo Luke su personaje predilecto, esta cinta significa el final de su camino como héroe y de su metamorfosis que comenzó desde la primera cinta. Sin embargo, no puede pasar por alto los numerosos cambios por los que ha pasado toda la saga.
Prefiero mucho la versión de 77. Soy de la idea de que es mejor, si terminaste una película, (dejar) los errores y aciertos (pues) le dan escénica a una película. Yo no hubiera cambiado nada y considero que fue estrategia de ventas y mercadotecnia. A la del 97 le tengo cariño por ser la primera que vi; pero después, ya que vi la del 77, la verdad sí me gustó más.
Con motivo del 4 de mayo, Eduardo confiesa que se quedó con las ganas de organizar algo en grande, pero nunca es tarde para comenzar a mover multitudes.
Precisamente hoy que es fin de semana hubiera estado padre una fiesta temática hecha por fans para fans; convivir en una fiesta todos disfrazados, compartiendo y celebrando el día. Quizá lo planee para el próximo año.
Así como Eduardo, hay un elevadísimo número de fans que hoy celebran celebramos este genial día. Podrá no haber sido el día en que se estrenó la primera película (ése fue el 25 de mayo), pero esta mencionada fecha es una excelente excusa para hacer una remembranza sobre la importancia de la saga espacial tanto en la historia del cine como en la mundial y, lo más importante, en la personal.
Puedes seguir a Eduardo en su Twitter @Tephros5340, o también a la Legión 501 @501stLegion y al Mexican Garrison @GarrisonMexico.
May the Fourth be with you!
¿Cuál ha sido su más grata experiencia relacionada con Star Wars? ¿Cuántos fans tenemos por aquí? ¿Qué tanto se identifican con la historia de Eduardo?
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