“Sólo confío en Dios, para marketing digital, enséñame los datos.”
El marketing digital ha cambiado por completo el marketing. Cuando antes los publicistas tenían que depender de sus instintos, hoy en día cuentan con una enorme cantidad de datos acerca de lo que funciona y lo que no funciona con una exactitud sin precedentes.
Personalización. ¿Tu audiencia está casada o es soltera? ¿Vive solo o con su familia? ¿De qué país es? ¿Quiénes son sus amigos? ¿Qué películas le gustan? ¿Qué libros lee? Entre más cosas sepas acerca de tu audiencia, mejor contenido y mejores anuncios, mejores servicios le puedes ofrecer. Esto aplica para todos, desde marcas multimillonarias hasta tu blog personal.
Por ejemplo:
Cuando John Mellor de Adobe fue de vacaciones a Italia y trató de comprar unos lentes oscuros en una tienda, su tarjeta American Express fue rechazada. En ese momento recibió una llamada de American Express en su celular, donde le preguntaba si reconocía el cargo que acababa de hacer. Cuando dijo que sí, el cargo fue admitido. Todo en 30 segundos.
Optimización. Cuando antes no había manera realmente de saber si algo en específico estaba funcionando en una campaña publicitaria, ahora se puede saber con detalle – cuántos clics, cuánto tiempo se quedaron, si compraron o no algo, si se quedaron leyendo o no, en qué parte de la página se fueron, o en qué parte del video dejaron de ver. Todos estos datos deben ser utilizados para optimizar el contenido.
Por ejemplo:
Esta medición se utilizó tanto en una campaña de renta de autos como en otra de venta de ropa para mujer. En ambos casos, se estudió la cantidad de gente que visitaba el portal del producto y la forma en que navegaban para determinar de qué forma aplicarían la publicidad. En el caso de la renta de autos, el usuario estudiado visitaba otros distintos sitios y el anuncio aparecía en muchos de ellos. Respecto a la ropa, la web de la tienda configuró su página principal dependiendo de los gustos del navgante.

