Tengo un par de días, probando este teléfono y les puedo decir: wow.

Lo de afuera

De primera impresión, como buen HTC, se siente sólido y construido para durar. Quizá otra cosa notable y de la que es imposible no sorprenderse es su pantalla de 4.7 pulgadas (ganándole, claro al iPhone 4S con su pantalla de 3.5 pulgadas y al Galaxy Nexus con 4.6 pulgadas). Además de su tamaño, es muy brillante (de hecho puedes ver la información en ella, aún bajo el sol)  y tiene 16 millones de colores, así como una resolución 720p y cristal Gorilla Glass.

Su cuerpo es de una sola pieza de policarbonato y tiene un acabado suave que simplemente se siente muy bien de tener en las manos. Quizá se vea un poco grande y algo pesado (aunque sólo pesa 130 gramos), después de usar un HTC Inspire (que pesa más de 160 gramos) tanto tiempo, éste se siente ligero y muy cómodo.

Hay algo sobre el diseño que no me gusta y esto es su lente que sobresale. No sólo luce bastante mal, me hace temer por la seguridad del mismo. Aunque, después de mi experiencia con el HTC Inspire (con un lente que también sobresale) y de que éste sobrevivió ileso un paseo por mis escaleras, quizá no sea tan peligroso.

Lo de adentro

Ahora, sobre lo de adentro. Como buen contendiente para el Galaxy Nexus cuenta con Ice Cream Sandwich y todos los beneficios que esto implica. Además, es muy posible que se pueda actualizar a Jelly Bean, al menos parece que HTC sí lo tiene contemplado. 

El teléfono también cuenta con la última versión de HTC Sense, que es el “skin” que HTC le da a sus teléfonos con Android. Y… no es que HTC Sense se vea mal, de hecho tiene algunos widgets muy atractivos e interesantes, pero… hace que Ice Cream Sandwich parezca Gingerbread y ¿para qué? Si tienes un teléfono poderoso, no quieres que éste luzca como menos, ¿o sí? Aún así, la experiencia al usarlo es muy buena, las pantallas cambian muy rápido, las aplicaciones cargan de manera veloz; claro que esto también se lo debe a su procesador Nvidia Tegra 3. Realmente, no creo haber tenido en las manos un smartphone más rápido que éste.

Otra cosa cool del smartphone es que viene con Audio Beats. Quizá no lo notes de primera impresión, pero al subir el volumen, el HTC One X sonará alto y claro. Casi tan bien como mi Macbook (de las retro blancas  de finales de 2009); de hecho, al conectar bocinas o audífonos al teléfono, podrás activar la función de Audio Beats que le dará aún más un boost al volumen. Excelente para quienes usan su smartphone para escuchar música religiosamente.

Finalmente, la cámara es bastante buena. Acá abajo pueden ver un par de fotografías que tome con él en diferentes condiciones. Además tiene varias opciones para estilizar las fotos, como captura HDR y la opción de agregar efectos. Nada mal. La cereza del pastel es que además graba video en Full HD (1080p) y también lograrás capturas en cámara lenta a 60fps.

Yo no sé ustedes, pero a mí, me parece que este chico llega a ganarle el trono al Samsung Galaxy SIII; si bien no al Galaxy Nexus (por aquello del HTC Sense). Para finalizar, les puedo decir que es un gran teléfono para disfrutar de contenido multimedia, tanto por las opciones que te ofrece al tomar fotografías y video, como al momento de verlo y escucharlo en su amplia pantalla y gran sistema de audio.

Especificaciones

  • Ice Cream Sandwich con HTC Sense 4.0
  • Pantalla LCD de 4.7 pulgadas con una resolución de 1280 x 720 pixeles.
  • Procesador Nvidia Tegra 3 de cuatro núcleos a 1.5 GHz, además de 1 GB en memoria RAM.
  • 26 GB de almacenamiento interno (además Dropbox te regala 25 GB por dos años al configurar este teléfono con tu cuenta)
  • Cámara de 8 Megapixeles con flash LED y detector de sonrisas. Cámara de video Full HD con estabilizador de imagen.
  • Cámara frontal de 1.3 MP.
  • Mide 134.4 x 69.9 x 8.9 mm y pesa 130 gramos.